Año 2017 de nuestra era.
Tras nefastas acciones políticas de la Izmierda nuestra patria vive inmersa en una guerra civil. Todo lo que antaño fuese digno de amar en nuestra convulsa nación ha quedado reducido a cenizas, dejando paso a un nuevo periodo en nuestra ibérica historia: MAZP MAX

15 de diciembre de 2007

Diario del Soldado Aguador (II)

La Jonquera, Gerona. 4 de noviembre de 2017 del calendario antiguo. 4:30 de la madrugada.

En aquella mugrosa Comisaría de fronteras de los Mossos d'Esquadra el tiempo iba pasando muy lentamente. El soldado Aguador aguantaba el interrogatorio: hasta el momento, el Jefe y el Bruto, aparte de unas cuantas uñas de las manos y de los pies, sólo le pudieron arrancar el reconocimiento de que pertenecía al MAZP. Eso era algo que ya sabían porque la llamada que había recibido El Jefe venía precisamente de la mismísima presidenta Ruby Marmolejo, o sea, altas esferas. «Si es del MAZP, tratadle con un cariño especial. Ya me entiendes». Y en ésas andaban.

—Así que del MAZP, ¿eh? —comenzaba el Jefe, con una ironía que no podía esconder el placer de lo que iba a venir después—. Muy bien, ¡muy bien!, pardalet. Vamos a ver lo que eres capaz de cantar. Veremos si tu entrenamiento es tan bueno como dicen los que os han visto en acción.

El soldado Aguador no pudo reprimir un leve estremecimiento.

— ¿Qué, nos ponemos nerviosos? —siguió pinchando el Jefe, esta vez acariciando las palabras, como un dentista antes de usar el torno—. Pero si aún no hemos empezado, pardalet. Espera a tener verdaderos motivos para tener miedo.

«¿Verdaderos motivos? ¿Qué habrá querido decir este sádico vestido de uniforme?». Se preparó mentalmente para el interrogatorio. Recordó que, durante el entrenamiento, el Capitán Romeo les había dicho que podría llegar este día. Que podrían ser apresados por el enemigo, que nunca dormía cuando se trataba del MAZP. Que habían puesto precio a sus cabezas y que, por tanto, eran muy valiosos. Recordó también que el Agente Especial Asomado les había instruido acerca de la manera de proceder cuando se era interrogado.

—Lo primero —el Agente Especial Asomado se sentaba en el borde de la mesa, para impartir con mayor cercanía sus enseñanzas—, abstraeros del lugar. No creáis que os tendrán en una suite cinco estrellas, no. Os tendrán en una habitación desnuda, todo lo más con un retrato de algún personaje progre, como Pedro Almodóvar o Almudena Grandes. Bueno, pues vosotros, como si no estuvierais allí, como si las perrerías se las estuviesen haciendo a algún otro. Concentraos en algo bonito que recordéis: una mujer de bandera o un top-model, el motor de dieciséis cilindros de un buen coche, una buena música (si es metal, mejor)… Todo eso os ayudará a soportar el dolor…

Mientras al soldado Aguador iban afluyendo esos recuerdos, ahora tan vitales, el Bruto conectó, uno a uno, unos electrodos a su cuerpo. «Te vamos a fundir los plomos si no cantas La Traviata, pardalet», pensó, entusiasmado. El Bruto nunca había oído esa obra maestra de Verdi. A decir verdad, ni sabía ni le importaba quién era ese Verdi; pero tuvo un instructor en la Escola de Tècniques d'Esbrinament (la R.P. catalana se distinguió siempre por su poético vocabulario), sobrino-nieto de Carod-Rovira (hizo una carrera meteórica entre lo más violento de las huestes del tío-abuelo y demostró tener facultades como instructor), que siempre machacaba a sus alumnos que «aplicando esas técnicas serían capaces de hacerle cantar La Traviata a cualquiera». Al Bruto no se le ocurrió preguntar qué era eso de La Traviata para no ganarse un arresto por exceso de curiosidad cultural; pero se prometió a sí mismo que cuando tuviera en sus manos a un miembro del MAZP le haría cantar lo que él quisiera.

Los electrodos, finalmente estaban en su sitio. El Bruto accionó un interruptor. Ahora iba a empezar de verdad lo bueno.

Llestos, senyor —anunció el Bruto, sin disimular el placer que le producía todo aquel ritual. Le hubiera encantado saber que en La Traviata se decían estas palabras:

Gran Dio! Morir sì giovane,
Io che penato ho tanto!
Morir sì presso a tergere
Il mio sì lungo pianto!

El Jefe se desperezó lentamente e hizo crujir los dedos. Recomenzó el interrogatorio:

— ¿Quién es tu contacto en la República Catalana Independiente?

El consiguiente silencio valió al soldado Aguador una primera descarga eléctrica de mil voltios. De su garganta brotó un grito inarticulado, pero ninguna palabra.

— ¡Contesta a la pregunta! —se enfadaba el Jefe—. ¿Quién es tu jodido contacto en la República Catalana Independiente?

Nada.

A una señal del Jefe, el Bruto añadió mil voltios a la nueva descarga eléctrica. El dolor era tan lacerante que lo sentía nacer desde la raíz de los cabellos y extenderse hasta la última de sus terminaciones nerviosas. Pero el soldado Aguador resistía. Y no solamente resistía pese a que gritaba como una marrana a punto de degollar. El soldado Aguador se retiraba: su conciencia se volvía hacia adentro y aplicaba de forma automática y natural la enseñanza aprendida del Agente Especial Asomado. Se aislaba de aquel cuartucho en el que pendía una horripilante foto de Pilar Bardem, cuyos ojos exorbitados le miraban ahora de forma acusadora, como si fuera un periodista de Libertad Digital. Pero no: él no era periodista de ese medio, desaparecido en tierras catalanas debido a la acción brutal de las Comissaries del Bon Pensament. Él era, al parecer, un peligrosísimo traidor militante del MAZP que había tratado de introducir una no menos peligrosísima propaganda antirrepublicana, condensada en ese libro, La Resistencia Anti-ZP.

«Concentraos en algo bonito…». Así lo hizo el soldado Aguador y apareció ante sus ojos la imagen de la Soldado Pere.

9 comentarios:

Hartos de ZPorky dijo...

Pobre aguador...

Aguador dijo...

Amigo HDZP:

Jeje... Aún no has visto nada

xDDDDDDDD

Anónimo dijo...

Muy poco original aguador. Una burda copia del diario de daniel. Penoso.

Aguador dijo...

Anónimo:

Ya que tu cobardía te impide dar la cara, no debería contestarte. Pero lo voy a hacer porque considero a Daniel amigo mío y porque no voy a permitir que intentes meter cizaña donde no la hubo ni la habrá.

a) No copio del diario de Daniel, entre otras razones, porque él lleva su línea argumental y yo la mía, completamente distintas. y te diría que nuestro estilo es también distinto, pero dudo de que con tu formación LOGSE lo entiendas.

b) Si quieres echar mierda, vete al blog de Pepiño, que allí la mierda es bien recibida. Te recomendaría otros blogs, pero estoy seguro de que tú los conoces mejor que yo.

c) Si no te gusta este blog (o por lo menos, lo que yo escribo), NO ENTRES A LEER. Y conste que acepto críticas constructivas. Las otras, las que únicamente tienen por objeto insultar, ridiculizar y degradar sin aportar nada, te las metes por donde te quepan.

¿TE HA QUEDADO CLARO?

Daniel dijo...

Aguador:
Conmigo, ya sabes, ningún problema. No sé quien cojones es el anónimo, pero sugiero a Romeo que borre su estúpido comentario.

Aguador dijo...

Amigo Daniel:

Por supuesto que no hay ningún problema entre nosotros, jeje. Pero sospecho que ha debido de ser la mismísima Ruby quien ha aparecido, sin atreverse a dar la cara. Y de todos modos, aunque no hubiera sido ella, creí conveniente sacar el bazooka ;)

Un abrazo,
Aguador

Capitán Romeo dijo...

Perdón por la tardanza publiqué mi artículo y dejé lo de leer los comentarios para más tarde así que no me percate de este pequeño incidente no sé sí borrarlo.

Es mejor que quede contancia, aún más en este blog, la lucha y el choque de intereses.

Pero si es lo que quieren sus señorías yo lo borro. A mandar...

Por otro lado el capítulo segundo de tu sección está en un momento francamente intrigante. Eres un crack sigue así y ya sabes ante este tipo de críticas tomate un KELEDEN 300 mg, es muy efectivo.

Un fuerte abrazo y feliz Navidad a todos.

Pere dijo...

Aguador, yo tampoco lo haia leido leido, ni caso al anónimo.
Gracias por ese recuerdo bonito a tu compañera Soldado Pere.

Pere dijo...

Ahhhhh noooo!!! perdón, "habia leido" me veo ante el Cid Rojo...